El funcionamiento, se crea mediante la circulación de un fluido capaz de extraer el calor del medio ambiente y transmitirlo al agua, aprovechando la radiación solar y la temperatura del aire y de la lluvia, según principios del físico francés Carnot.
En los paneles solares, entra un fluido en forma liquida a –5/-15ºC. Este fluido es un refrigerante.
Los paneles captan la radiación solar durante las horas de sol, absorben la temperatura superior del ambiente, durante todo el día y la de la lluvia, cuando esta surge.
Esta variación de temperatura provoca que el fluido se gasifique, siendo enviado a un bloque termodinámico.
En este punto, el compresor del bloque, mediante presión, eleva la temperatura del fluido a 110/120ºC, que es transmitida al circuito del agua mediante un intercambiador de temperatura. |