Esta nueva tecnología mejora los sistemas de climatización tradicionales. A diferencia de estos últimos, que repiten continuamente los ciclos de arranque-paro para ajustar la temperatura, la tecnología Inverter permite mantener de forma constante la temperatura seleccionada previamente, y consumir únicamente la energía que necesita para alcanzarla. Para ello, reduce o aumenta la potencia frigorífica a la salida del aparato, en función de la temperatura necesaria en cada momento, sin tener que conectar y desconectar el compresor.
El resultado es un mayor confort y un menor gasto (hasta un 25% de ahorro respecto a los sistemas tradicionales). Se evitan las subidas y bajadas de temperatura en la habitación y se optimiza el consumo,
Aumenta también la vida útil del aparato al reducir el número de puestas en marcha y paro del condensador. Además, estos aparatos ofrecen un bajo nivel sonoro y una mejor distribución del aire, mejorando así las condiciones de salud e higiene en el ambiente. |